Índice de escasez
Imagina una isla con una sola fábrica de chocolate: si sube el precio, o lo compras al nuevo valor o no consumes, porque no hay sustituto. Así funciona una economía de desabastecimiento. Conocida la variación de precios, la semejanza de triángulos permite inferir la variación de la cantidad ofertada: un índice de escasez. Se exponen sus precauciones de uso. La economía cubana es una economía de escasez: como en la isla, pero como si todo fuera el chocolate.
Chocolate o nada
Imagina que vives en una isla de la que no puedes salir. En ella hay una sola fábrica de chocolate que, además, es la única de dulces. Y a ti te encanta el chocolate. Pero si tienes deseos de comerlo, y no lo venden o no te alcanza el dinero, no puedes sustituirlo por otro dulce.
Un día, los costos de las materias primas para producir chocolate sufren un alza significativa de precios. El dueño de la fábrica apuesta por reducir la producción de sus barras de chocolate (q2), y aprovecha su condición de monopolio para duplicar los precios (p2).
Tú tienes que consumir otros bienes como pan, arroz, refrescos… y no vas a reducir el consumo de ninguno de esos otros. Prefieres comer otra golosina si no puedes satisfacer tus deseos de chocolate, pero no la hay. Por lo que decides que, a partir de ahora, comprarás la mitad de barras (q2) que antes (q1). Como resultado, el equilibrio de mercado pasa del punto 1 al punto 2.
El mundo real
Ahora vamos al mundo real. En las economías de escasez, o simplemente desabastecimiento, la oferta (producción nacional o importación) está por debajo de los niveles que satisfacen las necesidades de la demanda. De ahí que, como objeto de estudio, la escasez es el equivalente a analizar el efecto de la reducción de oferta a partir de un punto inicial.
Las economías de desabastecimiento se caracterizan porque su déficit de oferta es estructural y crónico. Por tanto, la escasez no es de uno, dos o una pequeña lista de bienes, sino que es general. Así, al igual que en la isla, cuando sube un precio, los consumidores no suelen encontrar un bien sustituto para satisfacer su necesidad. O lo compran al nuevo valor, o no consumen. (La distinción es que en la escasez, si el productor no sube el precio ante la reducción de la cantidad que oferta, lo hará el mercado informal. Pero eso es irrelevante ahora).
En escasez, si se conoce el precio inicial del bien (p1) y el actual (p2), de su diferencia se obtiene el precio o costo de la escasez. Pero con la misma sencillez no se obtiene la variación de la cantidad (q2-q1), es decir, la magnitud de la escasez. No se trata de una información clara en los mercados, pero se puede inferir. La matemática ofrece herramientas para ello.
Dos triángulos semejantes
Al representar los precios (px) y las cantidades de equilibrio de mercado (qx), trazando una línea que una el eje y con su cantidad correspondiente (una recta paralela al eje x) y luego uniendo los extremos sin vértice de las dos rectas perpendiculares (coincidiendo con una aproximación lineal a una curva de demanda), se obtienen dos triángulos rectángulos con un ángulo (θ) en común. Por tanto, tienen dos ángulos iguales (θ y el ángulo recto). Luego, se puede afirmar que estamos ante triángulos semejantes.
Según las propiedades de estos, las variaciones en sus lados son proporcionales. Asimismo, cualquier variación en los precios ocurre en la misma magnitud en la cantidad, y viceversa. Poder al menos conocer, a partir de la variación de los precios, la variación de la cantidad, si bien no dice la cantidad absoluta en oferta, permite establecer un indicador de la magnitud de la escasez.
Ese índice de escasez podría sintetizarse matemáticamente del siguiente modo:
(p2 − p1) / p1 × 100 = |(q1 − q2) / q1| × 100
Precauciones para el uso
Todo modelo para construir un indicador tiene sesgos, o lo que es lo mismo, variables no incluidas ni medidas que constituyen desviaciones en la correlación entre los elementos que se busca relacionar. Para este indicador, son:
- El efecto sustitución. Cuando un bien que entra en escasez tiene un sustituto, el efecto en el precio no indica una variación de oferta en la misma magnitud, sobre todo, en dependencia de la relación de sustitución entre dos bienes. En esos casos, por ejemplo, el efecto sustitución causa una reducción de demanda también, a la cual el vendedor puede reaccionar con una reducción de precios. El índice de escasez propuesto es eficiente donde los bienes no tienen sustitutos.
- Las fluctuaciones de los precios en el mercado. Cuando los precios de mercado están en un punto donde no se han estabilizado, por ejemplo, por fenómenos asociados a la especulación, los precios están sujetos a otras causas de movimiento, además de la escasez. El índice de escasez propuesto es eficiente donde los precios de mercado ya están estabilizados en determinada temporalidad.
- Las fluctuaciones monetarias. El dinero es la medida de valor de la economía. Cualquier variación en esa unidad de medida altera cualquier medición tomando como medida el valor monetario. Algunos de estos factores pueden ser los asociados a la estacionalidad de la economía. Luego, es una alteración la razón obtenida en la variación de precios, por tanto, en la de la cantidad. El índice de escasez propuesto es eficiente donde existe estabilidad en el valor del dinero.
- La estructura de la demanda. Funciona en bienes en los que ante un aumento de precios o reducción de la renta disminuye la demanda. El índice de escasez funciona en bienes ordinarios y normales.
Volviendo a la economía real
La economía cubana, por su parte, es una economía de escasez. Así lo demuestra una mirada rápida a las cifras de producción e importación de los últimos años, o simplemente las largas colas, porque las colas son un síntoma fuerte de la escasez cuando es estructural.
Luego, de manera general, la mayoría de los bienes básicos se encuentran en desabastecimiento, lo que significa que no tienen sustituto. De ahí que, una vez estabilizados en determinado período —uno o dos meses puede ser un plazo, en dependencia del bien—, el uso del índice de escasez puede ser una primera aproximación para conocer cuánto se redujo su oferta. Es como en la isla, pero como si todo fuera el chocolate.
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