Apunte

Parece que ayer fue un gran día

Zoonosis. Un contraste entre dos marchas en La Habana: una protesta independiente frente a una institución estatal por los derechos de los animales, tolerada; y una pequeña marcha de apoyo a Evo Morales, autorizada. ¿Comienzan a ser parte de una nueva cultura política donde las normas del sistema se flexibilizan? Me surge una pregunta: ¿cuántos estuvieron primero frente a Zoonosis, y luego fueron a apoyar a Evo?

Por Miguel Alejandro Hayes · 12 de noviembre de 2019 · 2 min de lectura

Publicado en La Trinchera · archivo

Política2019
MAH

Zoonosis.

Llegué tarde a La Habana; lo suficiente como para no poder coger el P que me llevara hasta G y 23 antes de las 3 y 30 de la tarde, y sumarme a enérgicos activistas a condenar el golpe de estado en Bolivia. También, claro, era tarde para presentarme a la sede de Zoonosis junto con otros enérgicos activistas. Parece que ayer fue un gran día, y no estuve.

No sé otros, pero veo un contraste. Por un lado, tenemos una protesta —independiente— que se planta delante de una institución estatal para exigir pacíficamente algo en particular. Este hecho, hasta donde sé, no pasó de esos compañeros vestidos de civil que siempre merodean, y de la discreta presencia de uniformados para mediar en nombre del orden. Es cierto que se trataba solo de un reclamo que, por mucho que se le intente politizar —tanto por los funcionarios paraideológicos como por actores de la oposición—, no llega a ser una lucha que tiene que atravesar el núcleo duro de las relaciones de poder de la sociedad cubana. Se trató, sin dudas, de otra victoria para el ejercicio de reclamos legítimos por parte de la ciudadanía.

Por el otro lado, hubo una pequeña marcha —mucho menos independiente— que daba un mensaje de apoyo a Evo Morales, y condenaba el golpe de estado realizado a este. Esto, claro, no fue contra una institución del estado-partido. Y se contó con el permiso de autoridades y de otras instituciones; se puede apreciar en la medida en que había presentes funcionarios y símbolos de organizaciones e instituciones. Se trataba de un acto con un marcado carácter político. Me consta que no se materializó hasta que no aparecieron determinadas autorizaciones. Por la importancia de las actividades realizadas, creo que fue un gran día.

Ambas fueron iniciativas que vinieron de abajo y que, en el primer caso, no recibió el golpe duro de arriba, sino que se toleró; en el segundo, recibió la autorización. Tal vez los resultados comienzan a ser parte de una nueva cultura política donde las normas del sistema se flexibilizan, pero siempre delimitando hasta dónde se puede actuar sin autorización. Solo tal vez, porque mientras escribo estas breves líneas en las redes sociales preguntan por los defensores del derecho de los animales de ayer.

En cualquier caso, me surge una pregunta cuya respuesta pudiera ofrecer conclusiones que trasciendan la formulación inicial: ¿cuántos estuvieron primero protestando frente a Zoonosis, y luego fueron a apoyar a Evo?

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