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Robando tiempo al tiempo

Actualización sobre el «financiamiento» de La Trinchera. LT abrió una cuenta en Ko-fi, una plataforma de micromecenazgo, con cuotas simbólicas de 3 euros. No es la NED, ni la USAID, ni la CIA: se trata de dar una posibilidad al que desee ayudar al sostenimiento del proyecto. LT se sigue haciendo, robando tiempo al tiempo.

Por Miguel Alejandro Hayes · 6 de junio de 2020 · 3 min de lectura

Publicado en La Trinchera · archivo

Política2020
MAH

Actualización sobre el «financiamiento» de La Trinchera.

Huele a chisme. Eso fue lo que pensé cuando vi el número de lecturas al anuncio en Telegram de que La Trinchera (LT), luego de dos años, abría sus puertas al «dinero», al «financiamiento». Nunca mejor usadas que ahora, en un post mío, las comillas.

No estaba muy alejado de la realidad. A través de las redes de mensajería habituales, recibí comentarios y muchas preguntas como señal de que no había pasado inadvertido el suceso. Por suerte, eran bienintencionadas. Tampoco faltaron las felicitaciones.

Pero la realidad cubana está invadida por el mito, siempre el mito. Por si fuera poco, el subdesarrollo se especializa en poner mitos donde no deben ir, y no todas las opiniones se concentran en hacer el bien. Así que supe de otro tipo de comentarios. La manipulación es un factor clave, si de política se trata.

Al grano. LT ahora tiene una cuenta en Ko-fi, una plataforma de micromecenazgo. Ese adjetivo no está puesto en vano. A ello habría que agregar lo poco generoso que es el sitio, ya que cobra alrededor de un 17 por ciento a cada aporte recibido. Se donan, mediante dicha plataforma, cuotas de 3 euros. Es decir, quien desee contribuir al proyecto económicamente, de manera simbólica invita a un café (3 euros). Puede invitar a todos los que quiera, todas las veces que quiera. Ese es el concepto.

No, no es la NED, ni la USAID, ni la CIA, ni la conspiración intergaláctica. Se trata tan solo de dar una posibilidad al que desee ayudar al sostenimiento de LT como proyecto.

No es un secreto el alto precio del internet en Cuba en relación con los ingresos. Luego, sostener un blog (que va acompañado de un sistema de redes sociales) no solo lleva tiempo (no remunerado), sino recursos.

Como editor de LT, no aspiro a profesionalizar el trabajo. Honestamente, no me parece justo vivir de algo que toma solo varias horas al día (aun cuando ese esfuerzo no remunerado que demanda LT no es poco). Considero legítimo vivir de un blog, pero no es mi caso. En cambio, sí es bienvenida la pequeña ayuda que puede servir, como mínimo, a pagar ese internet. Sé que algunos estarían, con mucho gusto, dispuestos a colaborar, un día, con 3 euros, para ayudar a que no desaparezca este espacio.

Podría ocupar las 750 palabras de un post ideal dando ejemplos del mundo y dando justificaciones, pero la sociedad de la presunción de culpabilidad agota la ya agotada subjetividad. Aquellos cuya mente va más allá del fetiche institucional comprenden con estas líneas. Los que no, así se les muestre un informe, pensarán y dirán las mismas acusaciones de siempre usando la palabra financiamiento. No olvido que algunos hasta tienen esto último como contenido de trabajo, y están, incluso, los que se lo atribuyen espontáneamente, pero ya ese es otro texto.

Solo me queda por decir que LT se sigue haciendo, robando tiempo al tiempo (1).

Notas

  1. «Robando tiempo al tiempo» es la expresión que se utilizó para cerrar la nota en Telegram que anunciaba el uso de Ko-fi. Pertenece a la canción Propuesta, del dúo Buena Fe.
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