De dónde sale el salario
Lo que se lleva cada uno en un año
Y así queda repartido todo lo producido
Dos límites de esto que acabas de ver
El precio muerde en cuanto alguien decide medirse contra él. No hace falta que la empresa se venda, ni que se endeude, ni que nadie firme nada: basta con que el dueño mire la cotización y piense que si vendiendo sacaría eso, operando quiere al menos lo mismo. Ahí la subida de precio se convierte en una exigencia sobre el producto de ese año. Y si en cambio mide su ganancia contra lo que tiene puesto en máquinas, el precio puede subir todo lo que quiera sin que nadie cobre un céntimo menos. La casilla de arriba cambia entre las dos cosas, y la diferencia en el salario es enorme.
Aquí el operario es siempre el que absorbe, y eso es una decisión del modelo. Podría no serlo: si puede irse mañana a otro sitio, no lo paga él — lo que se corrige entonces es el precio de la empresa, porque un precio que no se sostiene no se sostiene. Cuál de las dos cosas ocurre no lo decide el mercado, lo decide si tiene a dónde ir. Un mercado laboral apretado hace que este mecanismo casi no exista; uno holgado lo convierte en la norma.
Así que esta es la versión pesimista, y conviene saber que lo es. Lo que sí es innegociable es la resta: dado lo que se produjo en un año, lo que se lleva uno no lo puede llevar otro.