Ensayo

¿Qué fue del valor?

Algunas consideraciones sobre la historia de la teoría del valor dentro del marxismo: cómo la interpretación de Engels desplazó a la de Rubin y Hilferding, y por qué recuperar la dialéctica es recuperar la economía política de Marx.

Por Miguel Alejandro Hayes · 24 de enero de 2018 · 10 min de lectura

Publicado en Rebelión

Marxismo y teoría2018
MAH

¿Creen que Marx se apropió de la dialéctica para terminar hallando el valor con lógica formal? Me parece un poco irónico que el mejor libro jamás escrito de dialéctica aplicada (El Capital) defina su categoría base (el valor) a partir de la matemática.

Introducción a la cuestión

Recientemente he publicado mi artículo «El valor, apuntes para su enseñanza». En él expongo brevemente mi crítica a la forma clásica en que se imparte (en academias) la teoría del valor de Marx. Esa publicación me ha generado cierto debate entre amigos y académicos, lo que me lleva a darle continuidad al tema. Trataré de exponer algunos elementos —sobre todo de contenido histórico y, de ser necesario, filosófico— que me permitan dejar claro, o al menos exponer, algunas cuestiones necesarias.

Como punto de inicio, se debe hacer una reflexión a partir de una importante frase de Lenin en sus cuadernos de apuntes filosóficos: «Es imposible comprender plenamente El Capital de Marx, y especialmente el capítulo uno, si no se ha estudiado y comprendido la entera lógica de Hegel (libro La ciencia de la lógica). Por tanto, puede decirse que, al cabo de medio siglo, ningún marxista ha entendido a Marx». [1] Más allá de ponerse a evaluar cuánto han entendido La ciencia de la lógica los marxistas, está claro que hay que tener una formación previa basada en esa obra para comprender El Capital. Eso nos conduce a pensar en su lectura, en primer lugar, como un texto filosófico, hecho sobre la aplicación de determinada cosmovisión lógica de razonamiento para una explicación del sistema de relaciones de producción capitalistas.

Hay que recordar que esa explicación que Marx da la hace a partir de la crítica a las categorías fetichistas de la Economía Política Clásica. Él las consideraba así porque sus teóricos, con estas, no eran capaces de estudiar el mecanismo, es decir, las relaciones sociales que sostenían su sistema categorial (precio, dinero, capital…). De ahí que deba quedar bien claro también que El Capital que escribió Marx (el tomo primero) es un texto para explicar el engranaje social detrás de las cosificaciones del capitalismo.

Para comprender estas ideas se debe ser consciente de la dialéctica como método y de qué es lo que esta estudia. Hacerlo es situar El Capital en contexto histórico y mirarlo a la luz del tipo de lógica y del objetivo con el que fue creado. Si se lee desde la visión de la economía positivista contemporánea, solo se desmoronará su teoría.

Regresando a la afirmación de Lenin: ¿qué fue lo que ocurrió con la economía política entonces? ¿Acaso todos los lanzados sobre El Capital no llegaron a comprender la herramienta de análisis que Lenin planteaba? Los que actualmente teorizan sobre la economía política de Marx pueden ser sinceros consigo mismos y decirse si realmente lo saben. Respecto a los del pasado, intentemos hacer el recorrido histórico del pensamiento.

Las interpretaciones del valor

En mi artículo resalto que Marx dice que en momentos iniciales las proporciones del cambio se determinaban de forma fortuita (Marx, 2002) y que después «…la costumbre determina el valor» (Marx, 2002). Se puede buscar en todo el capítulo y no aparecerá jamás ningún cálculo matemático para determinar el valor. De quedar esto en duda, exhorto a la búsqueda (en ese primer capítulo). Incluso en las propias ecuaciones de cambio, Marx no las explica en términos de horas, sino simplemente como valores de uso.

Si todo esto es así, la interrogante que me planteo —y que de seguro todo el que leyó mi artículo sobre el valor se hizo— es: ¿cómo es que nos llega hasta hoy la tergiversación de la teoría del valor?

Todo empezó, siendo objetivo y sin ofender, con las interpretaciones de Engels de El Capital. Tras revisar La ciencia de la lógica y compararla con escritos de él, se puede concluir que no llegó a comprender ese sistema de ideas (tema que no abordaré aquí). Buscando el pecado original, se encuentra que Engels dijo: «La economía política al uso nos enseña que el trabajo es la fuente de toda la riqueza y la medida de todos los valores, de tal modo que dos objetos cuya producción haya costado el mismo tiempo de trabajo encierran idéntico valor; y como, por término medio, solo pueden cambiarse entre sí valores iguales…» (Engels, 2001).

Ese es el prólogo de una edición en alemán de El Capital. Resulta muy simple que todo aquel que lea esa explicación de Engels (bastante explícita) se quede con esa idea del valor como «tiempo que cuesta producir».

Sin embargo, insisto en que esa idea de la cita, tal y como la expresa él, no es planteada por Marx. A diferencia de lo que muchos creen, ellos no eran mentes estrechamente conectadas y sincronizadas. Antes de desatar el debate, como prueba de esto está el siguiente fragmento de la Crítica al Programa de Gotha: «El trabajo no es la fuente de toda riqueza. La naturaleza es la fuente de los valores de uso» (Marx, 1974). Está clara la diferencia establecida en cuanto a cuál es la fuente de la riqueza. Ya se tiene una muestra de que no se debe ver la teoría de Marx a través de los ojos de Engels. Creo que, si de verdad hubiese existido esa conexión teórica, Engels no habría planteado semejante cosa, que Marx (sin saber que él lo había dicho) consideraba un disparate mayor (consúltese la Crítica al Programa de Gotha para verificar).

Con lo visto se puede sobrentender (sobre todo por la gran influencia de Engels sobre el marxismo) que comenzó un camino de construcción de la economía política con la introducción de grandes torceduras.

A esto se sumaron las tan famosas críticas a la teoría de Marx de Böhm-Bawerk. En realidad, esa crítica —sobre lo que él, Böhm-Bawerk, entendía por marxismo— era a la interpretación de Engels. A raíz de todo esto comenzó una serie de ataques (desde lo interpretado de la concepción de valor de Ricardo) a la teoría del valor (la de Engels), a la cual el marxismo comenzó a defender.

Siguió todo un despliegue de matemáticas, con fórmulas que calculaban y operaban en aras de salvar a Marx de Böhm-Bawerk. Por eso mencionaba al inicio la importancia de conocer la dialéctica como método. ¿Creen que Marx se apropió de la dialéctica para terminar hallando el valor con lógica formal? Me parece un poco irónico que el mejor libro jamás escrito de dialéctica aplicada (El Capital) defina su categoría base (el valor) a partir de la matemática. Asumir esto implica no poseer una visión real y delimitada de lo que es la lógica formal y la dialéctica.

La economía política continuó el rumbo que Engels había trazado. ¿Acaso ningún otro marxista en sus estudios pudo comprender el crimen que se estaba cometiendo contra su ciencia? Hubo otros, pero de entre ellos destacan Hilferding (y no es casualidad) y Rubin.

Estos fueron dos importantes pensadores dentro del marxismo. Rubin referenciaba a Hilferding como quien había encontrado el camino correcto para entender al padre del marxismo. Él continuó, hasta cierto punto, esa línea teórica. La formación filosófica de este último le permitió comprender la teoría del valor de manera diferente a como se venía haciendo.

Rubin afirmó: «La formulación habitualmente breve de esta teoría afirma que el valor de la mercancía depende de la cantidad de trabajo socialmente necesario para su producción. […] Es más exacto expresar la teoría del valor a la inversa» (Rubin, 1974).

Como forma de cuestionar la teoría del valor aceptada, refiriéndose a esta dijo: «Aquí, el punto de partida de la investigación no es el valor, sino el trabajo; no son las transacciones del cambio en el mercado como tales, sino la estructura de producción de la sociedad mercantil» (Rubin, 1974). Rubin ilustra que la teoría que está criticando (la del valor de Engels) no se centra en las interacciones sociales, sino en una estructura (en el sentido técnico) de la industria, que toma como referencia la cantidad de horas gastadas.

Para aclararse más, concluye: «La teoría del valor trabajo no se basa en un análisis de las transacciones de cambio como tales en su forma material, sino en el análisis de las relaciones sociales de producción expresadas en las transacciones» (Rubin, 1974).

Sin volver a explicar la teoría del valor, Rubin (al igual que Hilferding) está asumiendo que no se trata de explicar la estructura física del valor (horas o cantidad de energía contenida), sino de explicar qué interacciones sociales (interacciones de hombres en sociedad) se dan alrededor del proceso de intercambio. En pocas palabras, no es revelar la identidad que se establece en el cambio como una sustancia física, sino como relaciones sociales. No es el trabajo el que le da valor a las cosas, sino las cosas las que adquieren un reconocimiento social (valor) y, con esto, por transitividad, se valida la actividad creadora, el trabajo. No es el cuánto, sino el qué se hace en el cambio.

El destino del valor

¿Por qué, si frente a la interpretación de Engels estaba esta de Rubin, solo ha sobrevivido la primera? Por desgracia para la teoría, un grupo marxista se hizo del poder y, con esto, los rivales teóricos fueron acusados de servidores burgueses. Así, Lenin, en su obra El imperialismo, fase superior del capitalismo (y puede ser cuestionable), con sus críticas fue alejando a Hilferding de los ojos de los marxistas.

Un destino aún peor le esperó a Rubin. Este profesor de teoría económica marxista de la Universidad de Moscú fue apresado, desterrado y ejecutado. Se prohibió (en la URSS de Stalin) la discusión y el estudio de sus teorías.

Con este panorama, la elaboración de los manuales soviéticos de economía política se basaba en aquella interpretación engelsiana del valor. El resto de los marxistas del mundo bebían esencialmente de ese centro de producción teórica de esa época, la URSS. Eso fue lo que predominó, e interpretar el valor de otra forma a como dictaba el poder era —y hoy todavía puede ser— objeto de acusaciones de revisionista, burgués y subjetivista. Quedó, sin duda alguna, fuera de la luz toda posición que no fuera la oficial respecto al valor.

Visto todo lo anterior, lo bueno es que siempre se puede reconstruir lo que se ha hecho mal. No se debe seguir haciendo marxismo con esos fantasmas positivistas (en su método) que lo nublan. Se puede destacar que leer a Marx es hablar el idioma de la dialéctica, y eso está en Hegel (con todas las críticas que lleva, claro). Se debe conocer la historia de lo que hoy se sabe y se da por aceptado, para poder juzgar ese conocimiento.

Con el recorrido que ha tenido la evolución teórica del valor, creo que son más que suficientes las características que esta ha tenido para que sea un llamado a comenzar a rearmar y asimilar (desde comprender qué es la dialéctica) la verdadera economía política de Marx.


Notas y bibliografía

  1. Lenin, V. I., Cuadernos filosóficos.
  • Engels, Federico (2001). Reseña al primer tomo de El Capital de Carlos Marx para el Democratisches Wochenblatt. En Carlos Marx, El Capital. Proyecto Espartaco.
  • Marx, Carlos (2002). El Capital. Siglo XXI.
  • Marx, Carlos (1974). Glosas marginales al Programa del Partido Obrero Alemán. En C. Marx y F. Engels, Obras escogidas III (pp. 9-27). Moscú: Progreso.
  • Rubin, Isaak Illich (1974). Ensayos sobre la teoría del valor. Córdoba: Ediciones Pasado y Presente.
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  • dialéctica