Valor y medición — una entrada
Por qué la discusión sobre la ley del valor no es un ejercicio de exégesis, sino una decisión metodológica sobre cómo se miden agregados económicos.

Una discusión que no es escolástica
Discutir la ley del valor no es discutir a Marx: es discutir cómo se mide. Toda contabilidad nacional supone una teoría del valor implícita. Cuando el sistema de cuentas nacionales agrega producciones heterogéneas usando precios de mercado, adopta —quiera o no— una teoría subjetiva del valor. Cuando se corrige por trabajo socialmente necesario, se adopta otra.
Tres criterios
Podemos distinguir tres criterios de conmensuración:
- Precio de mercado observado.
- Precio de producción ajustado por composición orgánica.
- Tiempo de trabajo directo e indirecto incorporado.
Cada uno es coherente. Cada uno arroja agregados distintos. La elección no es neutral.
Consecuencia práctica
Para una economía como la cubana —con precios administrados, distorsiones cambiarias y sectores no mercantiles amplios— el criterio de precios observados es el que menos información transporta. Vale la pena reconstruir, aunque sea imperfectamente, magnitudes en trabajo incorporado. No para hacer filosofía. Para tener un termómetro que no mienta cuando los precios sí lo hacen.