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Gaesa no tiene esa cantidad de dinero

¿Puede Gaesa tener 18 000 millones de dólares? El autor lo descarta con las cuentas nacionales: el saldo acumulado de la cuenta corriente de Cuba en 20 años ronda los 16 000 millones, así que la cifra filtrada es económicamente imposible y solo se sostiene desde la especulación, no desde la economía como ciencia.

Por Miguel Alejandro Hayes · 13 de agosto de 2025 · 5 min de lectura

Publicado en Substack

MAHECONOMÍA · SUBSTACKMiguel Alejandro Hayes2025 · miguelalejandrohayes.com

GAESA no puede tener ni 18 ni 14 mil millones de dólares en efectivo o en activos. No importa el banco o la forma en que se encuentren; es casi imposible, tal como lo reflejan los datos disponibles, así como la lógica detrás de estos.

La primera aclaración es sobre la naturaleza de ese dinero. El artículo publicado en El Nuevo Herald tuvo la imprecisión inicial de hablar de “dinero en efectivo”, algo que fue reconocido como un error por parte del propio asesor de la investigación, Pavel Vidal, en entrevista con Eloy Viera para El Toque.

En segundo lugar, el texto menciona la idea de “activos líquidos”, que son aquellos que pueden convertirse fácilmente en efectivo, además del propio efectivo, como bonos de deuda, acciones, entre otros. Sin embargo, bonos, acciones y demás activos tuvieron que ser adquiridos, generalmente, con dinero previamente existente y de un valor medianamente similar. De ahí que tenga sentido afirmar que el monto que se atribuye a GAESA, ya sea en efectivo o en activos líquidos, es una distinción irrelevante a los efectos del análisis.

Para que GAESA hubiera acumulado todo ese dinero, este tuvo que salir de algún lugar. Si se acepta la hipótesis implícita en el discurso político que respalda esas cifras, se trataría de un dinero que dejó de emplearse en la economía; es decir, un capital expoliado de la economía cubana. Entiéndase aquí “economía cubana” en su acepción más precisa: la actividad económica generada dentro del territorio nacional por residentes cubanos.

Si ese dinero salió de la economía cubana, significa que es capital no gastado internamente. Por tanto, no se puede afirmar que sea el mismo dinero destinado a la compra de combustibles, por ejemplo. El dinero de GAESA tendría que provenir —en parte o en su totalidad— de los recursos que quedaron disponibles tras cubrir todos los gastos de la economía.

Los ingresos de la economía provienen de exportaciones (de bienes y servicios, incluyendo turismo, servicios profesionales y recargas de ETECSA desde el exterior), remesas y repatriación de rentas de empresas cubanas en el exterior. Los gastos, por su parte, corresponden a las importaciones para consumo final y productivo, el envío de remesas desde Cuba (algo poco probable) y la repatriación de ganancias por parte de empresas extranjeras que operan en Cuba. Todo lo anterior constituye el registro total de ingresos y gastos del país.

La cifra de ese dinero disponible se cuantifica en el sistema de cuentas nacionales de cualquier país y se denomina “Cuenta Corriente” (CC) de la Balanza de Pagos. En economías normales, la CC no es el saldo de un agente económico específico. En Cuba, sin embargo, debido a la centralización del comercio exterior y el monopolio estatal, este saldo pertenece en la práctica al Estado o a los militares.

Para Cuba, el dato existe: el saldo acumulado de la Cuenta Corriente durante 20 años es de aproximadamente 16 mil millones de dólares. Es decir, esa es la suma total de divisas que la economía cubana pudo haber generado en ese período.

En consecuencia, comparando esa cifra con los 18 o 14,5 mil millones atribuidos a GAESA, se puede afirmar que:

En el caso de los 18 mil millones, la cifra es imposible (queda descartada).

Para los 14,5 mil millones, GAESA tendría que haberse apropiado del 90 % de las divisas del país durante dos décadas.

Este último supuesto —la apropiación de la mayor parte de los recursos por parte de GAESA— tiene sentido y existen indicios que lo respaldan. Sin embargo, la magnitud planteada es cuestionable: GAESA desempeña el papel dominante que hoy se le atribuye no desde hace 20 años, sino aproximadamente desde hace 15. Por lo tanto, para acumular tal saldo de divisas en menos tiempo, habría tenido que retener más del 95 % en los últimos tres quinquenios.

Por otro lado, el saldo de la Cuenta Corriente no equivale a un “ahorro” económico en sentido estricto. Este saldo se utiliza para invertir en el exterior, pagar deudas, otorgar préstamos, constituir reservas o fondos internacionales, entre otros fines. Lo anterior implica que, para que GAESA hubiera acumulado esos montos, el dinero prácticamente no pudo haberse destinado a nada de lo anterior.

Además, el dinero que una economía ahorra efectivamente se registra como “Ahorro Nacional”. Este se calcula restando los aumentos de inversión a la Cuenta Corriente. Es decir, para interpretar la Cuenta Corriente como ahorro, no debió haber aumentos significativos de inversión. En este caso, significaría que la economía cubana habría tenido incrementos de inversión menores a mil millones de dólares en 20 años (además de no haber pagado deudas ni cumplido otros compromisos) para que GAESA pudiera guardar tal cantidad.

Los supuestos son tan poco razonables que la evidencia sugiere que las cifras del artículo no son reales, es decir, no se corresponden con la realidad económica cubana.

A esto se añade que el propio asesor de la investigación reconoció que la cifra atribuida a GAESA no concuerda con los resultados que pueden derivarse de sus operaciones.

Ante este panorama, las explicaciones posibles se sitúan en el terreno de la especulación: podrían tratarse de reservas nacionales traspasadas a GAESA, de ingresos generados pero no registrados oficialmente o de capital procedente de operaciones económicas en el extranjero.

En cuanto a las reservas, cabe señalar que provienen de la Cuenta Corriente también, la cual, como ya se ha explicado, no alcanza para respaldar las cifras cuestionadas.

Por otro lado, el PIB de un país se calcula mediante tres métodos distintos, cuyos elementos están interconectados e interdependientes, pero no son mecánicamente equivalentes. Esto significa que la alteración del registro en una de las ecuaciones no puede corregirse automáticamente en las demás.

Finalmente, si el dinero proviene de actividades económicas fuera de Cuba —algo que no se registra en el PIB y que podría no figurar en otros indicadores— la cifra seguiría sugiriendo un GAESA con un capital operativo equiparable al de Microsoft o al valor de Nestlé, lo que resulta claramente desproporcionado.

Por tanto, la cifra no puede explicarse desde la Economía como ciencia, sino únicamente desde la especulación, que no deja de ser eso: una conjetura sin respaldo suficiente.

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Cómo citar

Hayes Martínez, Miguel Alejandro. «Gaesa no tiene esa cantidad de dinero». Substack, 2025. https://miguelalejandrohayes.com/ensayos/gaesa-no-tiene-esa-cantidad-de-dinero

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